A la vuelta de vacaciones, pasa por nuestro taller

El verano es la época en la que solemos realizar más viajes y más largos. Aprovechamos las vacaciones para darnos un merecido descanso y para visitar lugares que durante el resto del año no tenemos tiempo de ver. Ya sea para un día, un fin de semana o más tiempo, cogemos el vehículo para desplazarnos a nuestro lugar de descanso. Muchos de nuestros viajes tienen como destino la playa o la montaña y es precisamente en estos viajes en los que más puede sufrir la chapa y pintura de nuestros automóviles. Porque además de una revisión de los neumáticos, la refrigeración y los fluidos del motor o el aire acondicionado, también hay que tener aspectos como estos.

El salitre y la arena no son los mejores aliados de nuestro coche y su pintura, aunque evidentemente no vamos a renunciar a disfrutar del sol y la playa por ese motivo. Tampoco las ‘bandadas’ de mosquitos que puede atacar nuestra carrocería en la montaña le vendrán muy bien. Por ello, podemos disfrutar de estos días de viaje, teniendo en cuenta algunos consejos.

Entre ellos, para los que aún no hayan salido de vacaciones, podemos aconsejaros aparcar siempre bajo techo, en el caso de que sea posible. Así podremos protegerlo del sol y evitaremos que el color pierda brillo, pero también que se queden marcas de suciedad. Si no tenemos posibilidad de ponerlo a cubierto, siempre podemos echar en el maletero una lona para taparlo en cualquier ocasión.

Otro consejo es el de evitar circular por la arena, que puede ser motivo del daño de la carrocería. Si no ha sido posible, hay que intentar dejarlo libre de arena lo antes posible, sin frotar la carrocería para que no se hagan arañazos. También sería conveniente, para no dañar la pintura, que no le caigan excrementos de pájaros. Si no los limpiamos rápidamente y dejamos que actúen los rayos solares, corremos el riesgo de que quede una marca que después será complicado de limpiar. El problema de aparcar debajo de los árboles es que también se pueden dañar con la resina que desprenden muchos de ellos, por lo que mejor evitarlos. La misma recomendación hacemos cuando se trata de los insectos. Aunque parezca que nuestro vehículo no sufre con ellos, sí que pueden dejar también marcas en toda la parte frontal del coche, así como en los retrovisores y faros. Las limpiezas habituales de los vehículos siempre son recomendables, pero aún más en esta época del año.

También es mejor que te alejes de las aglomeraciones a la hora de estacionar. Muchas veces, las prisas por aparcar son malas amigas de nuestra pintura, ya que podemos rozar otros vehículos o elementos del pavimento. O, que sean otros los que lo hagan, pero al final el que sufre es nuestro coche.

Por último, puede que ya estés de vacaciones y sea tarde para esta recomendación. Pero te advertimos para la próxima ocasión. Es aconsejable encerar el coche una vez al año, de forma que la pintura esté más protegida y pueda resistir mejor los agentes externos que hemos mencionado a lo largo de este post. Así será más difícil que estos agentes se incrusten en la pintura, con lo que serán más fáciles de eliminar y limpiar.

Pese a todas estas precauciones, es muy posible que a la vuelta de vacaciones tu vehículo necesite una revisión, ya que es complicado que no haya sufrido por los efectos del sol, la arena o los mosquitos. Siempre es necesario algún trabajo de mantenimiento para que tu coche continúe en perfecto estado y que siga con su brillo habitual. Y es que lo mejor es no esperar a acumular varios desperfectos para visitar tu taller, sino ir reparándolos conforme se vayan produciendo, para luego evitar males mayores.

Por ello, te recomendamos que, una vez que vuelvas de vacaciones, te pases por nuestro taller para que podamos verlo y orientarte sobre si es necesario una revisión de chapa y pintura.

¡Te atenderemos encantados!

#JuanEmilioChapayPintura

 

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